Para ser conductor de primera, acelera

arre mula

Lo que más me gusta de mi trabajo, a parte de los madrugones,
los diálogos de besugo y las jornadas maratonianas, es poder
conducir a diario mi vehículo por esa paradoja cósmica que es El
Poniente, haciendo siempre un mismo recorrido en el que me cruzo periódicamente con unos personajazos  (en su mayoría, anónimos)
que ya han pasado a formar parte de mi vida:

Tío Gordo con Perrillo: Este es uno de mis favoritos.
Elemento alto y gordo que se aparece fundamentalmente en verano
(lo que se dice “en el colmo del día”) paseando por las cunetas
acompañado de un perrillo parecido a un chiguagua, pero más feo.
Suele ir sin camiseta, enseñando pliegues o en su defecto, con una
camiseta empapaíca en sudor.
Siempre que me cruzo con él pienso que esa será la última vez que
lo vea.
Se prodiga por la zona de El Solanillo.

Hombre Zombi: Este me intriga mucho.
Anda como un zombi con mucha prisa y su cara indica que se toma
muy en serio eso de “salir a andar”
Te lo puedes encontrar en las cunetas más insospechadas pero por
lo general su base de operaciones esta entre Mojolandia y El Solani-
llo.

El Cebollas: Ya jubilado.
La verdad es que echo de menos esos días en que te cruzabas a este
buen hombre saludando a los coches desde cualquier cuneta del
poniente. Su radio de acción era tan amplio que realmente te pre-
guntabas si no tendría varios clones con la misión de fomentar
el saludo con la mano a discreción como forma de salvar al mundo.
Aun hoy me intriga el porque cada dos por tres aparecía con un
brazo escayolao.

. El Sapito: Ya jubilado.
Básicamente lo suyo era desplazarse andando (supongo que no
tendía coche) a lo cromañón (con la cabeza por delante) y con
una cara de mala hostia de miedo.
Este es un personaje legandario del que seguramente hablaremos
más en profundidad.

. Los del Solanillo: Gente que se distingue del resto básicamente
en que estos invariablemente, y con independencia de la estación
del año, la hora y el clima, siempre, siempre, siempre estan senta-
dos en la puerta de sus casas echando el rato, viendo pasar los
coches y comiendo pipas a lo burro.
Es una pena que no existan los Mundiales de Sentarse a la Puerta.
Solo con los del Solanillo seríamos potencia.

Mención aparte merecen los personajes fugacez que te cruzas
solo una vez pero que logran dejarte huella.
Es el caso del elemento desmelanao que esperaba a alguien en
la orilla de la carretera en los Cortijos de Marín, en pleno
Agosto, ataviado con camisa de cuadros de franela y jersey
de lana gorda (de esos que te hace tu madre). Y el tío, tan pancho.
El colega en sus 50 que un buen día decide hacerse “moderno”, se
deja el pelo muy largo por detras (corto por arriba), se calza una
JHayber del 45 y se pasea por Mojolandia andando como Tony
Manero puesto de speed.

* La fotillo es de un SemiCocker.

Anuncios

2 Respuestas a “Para ser conductor de primera, acelera

  1. ¿Cuantas veces te tienes que cruzar con una misma persona en la calle, para comenzar a saludarla?

  2. Bueno, ¿recordais aquel personaje que se parecia a jesucristo que iba con una litrona siempre en la mano? al parecer este tio hacia la misma ruta todos los días, y fuera por donde fuera, me lo entraba…
    qué intriga chiquillo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s